Luis Carlos Ugalde EN REFORMA (OPINIÓN)
Es una buena noticia que se corrijan algunos aspectos de la reforma judicial de 2024, aunque no se extirpe el corazón del problema. Es bienvenido que la Presidenta proponga mover la elección judicial de 2027 a 2028: sin ese cambio, la jornada electoral del próximo año sería caótica e inmanejable. También es positivo que se mejore el proceso de selección de candidaturas mediante criterios homogéneos para los tres poderes de la Unión y exámenes de conocimiento más rigurosos. Finalmente, se reduce el número de candidaturas: en lugar de nueve habría seis por cargo a elegir -dos por cada poder público-.
