Luis Carlos Ugalde EN REFORMA (OPINIÓN)
Con el Jesús en la boca, literalmente, el mundo pasó del espanto al alivio en cuestión de horas. Primero leyó el mensaje de Trump de la mañana: “Una civilización entera morirá esta noche, para nunca volver a ser recuperada”. Después, ya por la tarde, leyó su repliegue: dos semanas de suspensión al ataque masivo que amenazaba lanzar contra Irán.
