Luis Carlos Ugalde EN REFORMA (OPINIÓN)
La vigilancia del gasto público es una de las funciones más importantes de cualquier Congreso o Parlamento. Quien aprueba el presupuesto tiene la obligación de revisar cómo se ejerce. Sin supervisión efectiva, el dinero público se convierte en terreno fértil para la corrupción, el despilfarro y los proyectos mal diseñados. La rendición de cuentas del gasto no es un asunto técnico menor: es un pilar de la democracia.
